Todo lo que puedes regalarte

Uno de los mejores regalos que puedes hacerte es una sesión de belleza y relax solo para ti. Dedicarte tiempo es el mejor regalo. Imagina poder tener una spa sin salir de casa. Los balnearios y las terapias de agua contribuyen a nuestra mejora físcia, psíquica y estética, regalándonos el bien más preciado, saud. Sin embargo, no siempre hay tiempo y, en la situación actual de crisis, dinero para disfrutarlas. En estos momentos es importante ser creativos y utilizar nuestra imaginación. Teniendo en cuenta unos pequeños detalles, podremos improvisar nuestro pequeño spa en el cuarto de baño de casa de manera rápida y fácil. El agua es una fuente de salud. El agua, los masajes, los aromas, la luz y el relax, son elementos que tienen unso efectos muy positivos sobre nuestra salud. La relajación muscular y mental puede mitigar tanto dolencias físicas, como las provocadas por un ritmo de vida intenso. Al alejarnos de los problema, las preocupaciones parecen más pequeñas y todo se ve más claro. El primer paso para crear nuestro spa doméstico, es crear el ambiente adecuado. Es muy importante adaptar la decoración y los detalles a la atmósfera que queremos crear. En lo que respecta a la decoración, hay básicos que tu spa necesita como toallas, esterilla de suelo, luz tenue y unas cuantas velas que añadan encanto. Te recomendamos que para crear una atmósfera relajante evites mezclar demasiados colores. Te proponemos los tonos verdes, beige y blancos porque evocan ambientes naturales. De todas maneras, si tienes un color favorito que te da buenas vibraciones no dudes en elegirlo. La colorterapia tiene un papel fundamental para conseguir nuestro objetivo. La limpieza es muy importante también, y no solo por la higiene. Es difícil relajarse en un ambiente imperfecto, por ello te aconsejamos que procures que todo esté ordenado y guardado en su lugar, fuera de la vista. Para mantener tus superficias limpias y en perfecto estado, utiliza un producto que te dé seguridad sin gastar más. Añade detalles que personalicen tu lugar de relax, para conseguir más armonía, como piedras minerales o alguna planta, que además pueden darte mucha energía. Incorpora a la estancia una fragancia que te guste, cítricos, brisa marina o floral. Los inciensos suelen ser demasiado intensos y pesados, por lo que es preferible que utilices algún tipo de ambientador. Otra idea que puedes incorporar es un hilo musical suave, con tu emisora o tu disco preferido, que te ayudarán a abstraerte. Aunque si prefieres el silencio, un poco de lectura puede ser tu mejor compañía. Las historias atrapan nuestra mente y podemos olvidarnos del mundo durante un rato. No olvides llevarte algo de fruta troceada o algún zumo, por si tienes hambre o sed mientras estás relajada. La luz baja y suave, tenue, es la más recomendable, pues ayuda al cuerpo y a la mente a relajarse y descansar. Además de relajarnos, aprovecharemos nuestro improvisado spa, para regalarnos una sesión de belleza. Unas sales, aceite, una crema o gel exfoliante y una mascarilla facial y otra para el cabello, son productos que no pueden faltar en tu spa. Las sales y el aceite mimarán tu piel mientras te relajas. Aplícate una mascarilla facial con efecto revitalizante y déjala actuar en la piel de tu rostro durante 20 o 30 minutos. Trata tu cabello con una mascarilla de efecto reparador, dejándola actuar durante cinco minutos. Aprovecha para masajear tus extremidades, pies y articulaciones con un gel exfoliante, obtendrás una piel suave y brillante, y además te ayudará a relajarte.
Tan importante es crear el ambiente adecuado como elegir el momento adecuado. De nada servirá crear nuestro rincón de relax, si lo hacemos el día equivocado. Por ello te aconsejamos que tengas en cuenta estas recomendaciones para que nada ni nadie interrumpa tu regalo contigo misma. Elige un día que sepas que no habrá nadie en casa, que todos estarán fuera, y no habrá interrupciones. En poco tiempo puedes obtener grandes resultados, con media hora será más que suficiente. Enseguida notarás los beneficios. Contro la temperatura del agua, la temperatura ideal es entre 36 y 38 grados. Por último recuerda desconectar tu mente durante esa media hora, es un regalo de salud que te mereces.